2. Vinagre blanco y bicarbonato de sodio
Esta combinación es ideal para blanquear y suavizar las fibras de forma natural. Gracias a las propiedades antibacterianas y blanqueadoras del vinagre y el bicarbonato, podrás eliminar suciedad, sudor y manchas, además de neutralizar olores persistentes.
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Coloca la almohada en un recipiente con agua caliente.
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Añade ½ taza de vinagre blanco mezclado con la misma cantidad de bicarbonato de sodio.
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Deja remojar durante 1 hora.
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Luego, lava la almohada en el ciclo normal de la lavadora y deja secar al aire.
Nota: El bicarbonato de sodio también puede usarse para limpiar colchones.
3. Limón y peróxido de hidrógeno
Este método es ideal como sustituto del blanqueador y también elimina ácaros. La combinación de jugo de limón y peróxido de hidrógeno blanquea eficazmente las prendas y elimina manchas de sudor y saliva.
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Prepara un recipiente con agua caliente.
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Añade ½ taza de jugo de limón y el doble de peróxido de hidrógeno.
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Sumerge la almohada en la mezcla y deja reposar 1 hora.
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Después, lava la almohada en el ciclo normal de la lavadora y deja secar al sol.
Con estos tres métodos, tus almohadas pueden recuperar su blancura y mantenerse frescas y limpias durante más tiempo.