²No todo es lo que parece
Uno de los principales problemas con la carne molida que se vende en supermercados es que rara vez proviene de una sola pieza de carne o de un solo animal. En muchos casos, lo que compras es una mezcla de restos: cortes baratos, sobrantes del deshuesado, grasa en exceso y, en algunos casos, tejidos que normalmente no consumirías si los vieras por separado. Todo eso se muele junto, se empaqueta y se vende como “carne molida de res”.