Con su larga melena rubia y sus ojos de gacela, Brigitte Bardot atraía miradas de todo el mundo. Y el primero en caer rendido a su hechizo fue nada menos que Roger Vadim. En cuanto la vio, fue amor a primera vista. Una relación que los padres de la joven desaprobaron. Y con razón: Brigitte Bardot tenía solo 16 años cuando se enamoró del director. Pero cuando ella cumplió 18 años, los dos amantes sellaron su amor el 19 de diciembre de 1952. Además de ser la esposa de Roger Vadim, Brigitte Bardot también se convirtió en su musa. Con su película *Y Dios creó a la mujer* (1958), el guionista la convirtió en una estrella. Sin embargo, Roger Vadim no esperaba encender otra llama de la pasión en el corazón de su amado. Mientras coprotagonizaba la película con Jean-Louis Trintignant, Brigitte Bardot se enamoró perdidamente de él. "Amé a Jean-Louis con locura, lo amé de una manera que quizá nunca volvería a amar, pero no me di cuenta; era demasiado joven", confesó.
A partir de entonces, la vida amorosa de Brigitte Bardot estuvo marcada por pasiones, flirteos e infidelidades. Tras breves romances con Jean-Louis Trintignant, Gilbert Bécaud y luego Sasha Distel, conoció a Jacques Charrier en el rodaje de Babette va a la guerra y se casó con él el 18 de junio de 1959. Unos meses después, la pareja dio la bienvenida a su hijo, Nicolas. El 30 de enero de 1963, la actriz decidió divorciarse de BB, quien estaba demasiado ocupado con su carrera. Y tenía buenas razones para hacerlo. Estaba en la cima de su fama y había estado trabajando sin parar desde su éxito en la película El desprecio de Jean-Luc Godard. Y mientras estaba casada con el fotógrafo alemán Guntar Sachs, Brigitte Bardot fue seducida por Serge Gainsbourg. Aunque esta relación dio lugar a canciones icónicas como "Bonnie & Clyde" e "Initials BB", también condujo al divorcio de Bardot y Guntar Sachs en 1969. Tras experimentar tanta pasión, Brigitte Bardot pasó sus últimos días con su esposo, Bernard d'Ormale, a quien conoció en 1992.
Tras brillar en la gran pantalla en películas como "Une ravissante idiote" (1964), "L'Ours et la poupée" (1970), "Les Pétroleuses" (1971) y "Don Juan 73" (1972), Brigitte Bardot tomó una decisión trascendental. En 1973, la actriz se retiró del cine. Desde entonces, ha optado por llevar una vida alejada del frenesí mediático para dedicarse a una causa que le apasiona: el bienestar animal. Como portavoz de la Sociedad Francesa para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (SPA), embajadora contra el comercio de pieles y presidenta de la Fundación Brigitte Bardot, la actriz nunca ha dudado en usar su fama para condenar la crueldad contra los animales. Y la voz de Brigitte Bardot no tuvo límites. Desde su oposición a las corridas de toros,