Reflexión final
Si alguna vez te has preguntado por qué no puedes dormir con ambas piernas cubiertas, no hay motivo para dudarlo. Dormir con una pierna fuera de las sábanas es un ajuste inteligente guiado por el cuerpo que favorece la relajación, el equilibrio térmico y un sueño de calidad. A veces, tu cuerpo sabe exactamente lo que necesita… incluso antes que tú.