La explicación más común es el olor.
La ropa retiene con fuerza el olor del dueño, lo que le da al perro una sensación de seguridad y compañía. Al recostarse sobre estas prendas, el perro se siente cerca de la persona que ama. Por esta razón, los perros suelen preferir la ropa sin lavar, ya que desprende un olor corporal más intenso.