Como ya se ha explicado, la Luna Llena es un momento perfecto para rituales y, por lo tanto, para practicar magia. Aprovechamos la energía positiva que nos envía para recargar nuestros cristales, quemar salvia y disipar la negatividad. Es costumbre preparar agua de luna, sacar cartas del tarot y crear una lista de agradecimientos a la Luna, a tus seres queridos, a ti misma y a las diosas que admiras… La decisión es tuya. La clave es que durante la Luna Llena, todo se vuelve posible y permisible. ¡El único propósito de todo esto es permitirte liberar todo tu potencial!