Ella asintió, aunque la cabeza le daba vueltas.
«Mi hermana. Vive al otro lado de la ciudad».
«Adelante. Hoy mismo. No te vayas a casa antes».
Emma se vistió sin decir palabra, con el corazón latiendo con fuerza y preguntas que aún no podía articular. Anhelaba una explicación, que la tranquilizaran, pero la expresión pálida y aturdida del Dr. Cooper la dejó sin palabras. Justo antes de irse, le puso un papel doblado en la mano. Lo desdobló solo cuando regresó a su coche, temblando, con el motor aún en silencio.
Escrito en él estaban tres palabras: «Confía en lo que sabes».
Emma salió de la clínica, dejando atrás el hogar que había construido, el marido que creía conocer y una vida que comprendió que podría ser una mentira cuidadosamente construida.
Al llegar a casa de la hermana de Claire, Emma se desplomó en el sofá, temblando. Claire, la enfermera de noche, seguía en casa. Con los ojos abiertos, escuchó a Emma relatar las palabras del médico.
"Em, no puedes tomarte eso al pie de la letra. Quizás malinterpretó algo. Quizás..."