Si limpiar el horno es una de las cosas que menos te gusta hacer, tenemos buenas noticias.
Con este método, podrás hacerlo de forma rápida, sencilla y casi sin esfuerzo.
¡Se acabó fregar!
2 pastillas de lavavajillas
200 ml de agua tibia
esponja
papel absorbente
Procedimiento:
Coloca dos pastillas de detergente en un recipiente metálico.
Viértelas en agua caliente y deja que se disuelvan. Si quieres, puedes aplastarlas ligeramente con un tenedor para que se disuelvan por completo.