Despertarse durante este periodo específico es increíblemente común. Si bien algunas tradiciones lo atribuyen a un despertar espiritual, desde una perspectiva médica y de bienestar, suele ser una señal del cuerpo o la mente. La clave está en escucharla.
Aquí están las causas más probables, ordenadas de mayor a menor frecuencia.
1. Estrés y ansiedad (el principal culpable)
Esta es la causa más frecuente. Cuando estás estresado, los niveles de cortisol (la hormona del estrés) pueden aumentar prematuramente en las primeras horas de la mañana, lo que te quita el sueño.
Por qué sucede: Tu cuerpo se está preparando para el día que comienza, y si tienes ansiedad subyacente, esta «alarma» puede sonar demasiado pronto.
El círculo vicioso: Te despiertas, empiezas a preocuparte por el cansancio, lo que genera más ansiedad e impide volver a dormirte.